Esguince de Tobillo

Esguince de Tobillo

Un esguince es un estiramiento exagerado de los ligamentos. Los ligamentos forman parte de las articulaciones y permiten el movimiento de las articulaciones.

Si se ha torcido un tobillo y duele, está hinchado o amoratado es conveniente poner frío. (por ejemplo una bolsa de hielo picado envuelta en una toalla, nunca directamente sobre la piel y durante media hora como mucho) y acudir a un hospital, posiblemente se trae de un esguince.

Consejos para cuidar un esguince en casa:

Durante los primeros días sigue colocando frío media hora, tres veces al día, con la pierna elevada. Apoya el pie y muévelo si el dolor lo permite. Esto facilita la circulación sanguínea y acelera la recuperación del esguince. En ocasiones el tobillo se venda para evitar que la inflamación aumente. Este vendaje debe permitir el movimiento de la articulación sin mover el ligamento afectado.

Si no hay contraindicación, colocar calor en el tobillo (manta eléctrica, bolsa térmica o paños calentados) durante unos minutos mejora la circulación sanguínea.

A partir de los 3-4 días lo normal es que el dolor vaya disminuyendo y puedas empezar a caminar a veces con ayuda de muleta. Sigue haciendo ejercicios de movilización del tobillo.

Toma la medicación para el dolor que te hayan recetado en urgencias o habla con tu médico habitual. No te auto mediques. Acude a revisión según te indiquen.

Consulta con el especialista si:

El dolor te impide mover el tobillo, apoyarlo en el suelo.

El dolor no mejora al cabo de una semana.

Tienes vendado el tobillo y se duermen o hinchan los dedos del pie.

Los analgésicos no son suficientes para calmar el dolor.